Mucha gente compra un plan de datos grande por miedo a que los mapas se lo coman. Es justo al contrario: los mapas están entre las cosas más ligeras que haces.
Las cifras reales
- Moverte por un mapa: alrededor de 1–3 MB por cada diez minutos de navegación.
- Indicaciones a pie, un tramo de 20 minutos: unos 2–5 MB.
- Indicaciones en coche, un tramo de 30 minutos: unos 5–10 MB.
- Un día entero de turismo con el mapa abierto todo el rato: normalmente menos de 50 MB.
Para comparar: un vídeo de YouTube de diez minutos en calidad media son unos 150 MB. Un vídeo cuesta lo mismo que unos tres días de mapas.
Por qué tan poco
Google Maps descarga el mapa en pequeñas teselas y las guarda en el móvil. Cuando vuelves a una zona que ya has visto, usa la copia guardada en vez de descargarla otra vez. Dentro de una misma ciudad, pasado el primer día ya has descargado casi todas las zonas por las que te mueves.
Dejarlo casi en cero
Descarga mapas offline antes de volar. En Google Maps: toca tu foto de perfil → Mapas sin conexión → Seleccionar tu propio mapa → encuadra la ciudad → Descargar.
Una ciudad del tamaño de Tokio o París ocupa unos 100–300 MB de almacenamiento del móvil. Descárgala en casa con wifi y así no te cuesta nada en el viaje.
Una vez descargado, el mapa y las indicaciones a pie y en coche funcionan sin ninguna conexión.
Qué sigue necesitando conexión
Los mapas offline no incluyen:
- Indicaciones de transporte público: necesitan datos, porque los horarios cambian.
- El tráfico en directo.
- Horarios de apertura y reseñas.
- Buscar sitios nuevos fuera de la zona descargada.
Para un viajero, las indicaciones de transporte público suelen ser la función más usada, así que sí quieres datos. Solo necesitas menos de los que crees.
Qué significa esto al elegir un plan
No compres un plan grande por miedo a los mapas. Los mapas no son lo que consume datos. Si de verdad necesitas un plan grande, el motivo real serán las videollamadas a casa, publicar fotos y vídeo, o compartir la conexión con un portátil.